Pastelería Andreví fue fundada el año 1943 por Prudenci Andreví Botines. Llegado de Biosca (Lleida) tuvo el acierto de escojer el pueblo de Castellar del Vallès para instalar la pastelería que tanto deseaba. La acogida del pueblo fue muy positiva y en poco tiempo consiguió una fiel clientela.

Desde siempre pastelería Andreví ha destacado por saber combinar perfectamente tradición e innovación. Los métodos artesanales no deben estar reñidos con las nuevas técnicas y variedades, sino todo lo contrario: Ambas formas de elaboración se deben combinar harmoniosamente para poder conseguir la mejor calidad y servicio al cliente.

Xavier Andreví Cañellas, hijo del fundador, mostró interés por el oficio de su padre desde pequeño. Inicialmente trabajó a cargo de grandes maestros pasteleros de la comarca hasta que a la edad de 18 años entró a formar parte del negocio familiar. Durante años, padre e hijo velaron para anticiparse a les necesidades de los clientes y ofrecer un producto de máxima calidad.

   

Con la jubilación de Prudenci Andreví su hijo Xavier pasó a dirigir la pastelería. Manteniendo el buen hacer de su padre, Xavier Andreví ha conseguido consolidar la pastelería com una de las mejores pastelerías artesanas de la comarca. Su esposa, Mª Teresa Truyols Gou, se ocupa de atender minuciosamente desde la tienda las peticiones de los clientes y amigos.

Una tercera generación de pasteleros, formada profesionalmente en el Gremio de Pasteleros de Barcelona, se estça incorporando progresivamente al obrador de la pastelería, aportando una visión más sofisticada de lo que deberá ser el papel de los pasteles y postres dulces y salados en el nuevo milenio.